La Noche de Odontología

Mariana Barrionuevo (Voluntaria NM)

Diciembre comenzó, en Córdoba, con otra edición de la Noche de los Museos; pero para el museo de Odontología no fue una noche más, fue su primera velada en Ciudad Universitaria ya que en anteriores edición participó en el Hospital de Clínicas.

El museo de Odontología se preparó de la mejor manera, no solo se trajo los instrumentos de su antigua locación, sino también, se inauguraron nuevos espacios para los niños y adolescentes que participaron en esta noche especial. Estas áreas fueron pensadas para que se pueda aprender jugando, estos dos lugares tenían sus sillones de odontólogos y algunas herramientas propias de la profesión para sacarse fotos.

Los encargados de esta noche y los voluntarios de la misma Facultad de Odontología vivieron con mucha expectativa esta edición, no solo fueron guías del evento sino que cada uno colaboró con el armado de los nuevos espacios, desde los muñecos con dentaduras para que los niños puedan jugar a ser odontólogos hasta las mascaras para el espacio de las “selfie”. Algunas de las cátedras donaron guardapolvos y batas para que grandes y chicos puedan disfrazarse. 

La mayoría de los asistentes a la Noche de los Museos quedaron sorprendidos por este nuevo museo pero también por su aparatología antigua y las actividades de educación bucal para niños.

La lluvia no impidió que los espectáculos al aire libre se cancelaran, tanto el público como los músicos y actores se adueñaron y coparon la sala principal e hicieron de este evento una gran fiesta familiar. En las otras salas, los grandes  volvieron a ser niños, si bien los espacios estaban orientados a niños y adolecentes, padres y abuelos se animaron a jugar y disfrazarse e invadieron estas áreas para llevarse como recuerdo una foto pero también el gran momento que pasaron en familia.

Finalizó una gran primera Noche de los Museos en Odontología, con la satisfacción de haber dado todo al público y que este lo haya aceptado; y con la convicción de que el mensaje de salud bucal comenzó a construir grandes sonrisas.